El fenómeno de El Niño puede alterar significativamente la distribución de las lluvias en El Salvador, intensificar la canícula y aumentar la frecuencia de los periodos secos. Sus efectos no se limitan a la pérdida de cultivos: también pueden reducir los ingresos rurales, deteriorar la disponibilidad de agua y alimentos y aumentar la vulnerabilidad de hogares que ya enfrentan condiciones económicas adversas.
Ante este escenario, desde Raíces de Cambio presentamos una propuesta metodológica para estimar, actualizar y visualizar la población y los hogares con mayor riesgo de afectación. Su propósito es contribuir a una focalización territorial oportuna y apoyar la planificación anticipada mediante escenarios que puedan actualizarse conforme el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) publique nueva información.
La propuesta no pretende predecir con certeza cuántas familias resultarán afectadas. Busca identificar dónde se concentra el riesgo, qué hogares podrían tener menor capacidad de respuesta y cómo cambian las prioridades cuando aumenta el número de días consecutivos sin lluvia.
Objetivos de la propuesta
El objetivo general es desarrollar un modelo territorial y dinámico de riesgo ante El Niño para El Salvador que contribuya a anticipar decisiones, priorizar territorios y orientar acciones de preparación y respuesta.
Sus objetivos específicos son:
- Integrar información demográfica, productiva y climática en una sola herramienta.
- Estimar población y hogares potencialmente expuestos por municipio y departamento.
- Identificar territorios con probabilidad baja, media o alta de afectación.
- Incorporar los días secos consecutivos como variable detonadora.
- Diferenciar entre riesgo estructural, riesgo actual y máximo observado durante un evento.
- Facilitar actualizaciones quincenales o mensuales.
- Producir escenarios que ayuden a planificar acciones antes de que se confirmen pérdidas generalizadas.
- Fortalecer la trazabilidad de las decisiones mediante el registro de fuentes, fechas, supuestos y versiones.
Fuentes de información
La metodología utiliza como línea base el Censo de Población y Vivienda 2024, elaborado por el Banco Central de Reserva de El Salvador. Esta fuente permite conocer la distribución de la población y los hogares en los 44 municipios vigentes.
La base municipal utilizada cubre 5,922,921 personas. Otras 107,055 personas, equivalentes aproximadamente al 1.8 % de la población nacional, aparecen sin municipio especificado en los tabulados censales y, por razones metodológicas, no fueron distribuidas artificialmente entre los territorios.
Para la dimensión productiva se propone incorporar progresivamente los resultados del Censo Agropecuario y de Pesca 2025, especialmente las variables relacionadas con:
- Producción de maíz, frijol, arroz y sorgo.
- Agricultura de secano.
- Disponibilidad de riego.
- Producción para autoconsumo.
- Tamaño de las explotaciones.
- Jornaleo agrícola.
- Ganadería, pesca y acuicultura.
- Acceso a insumos, maquinaria y mercados.
La información climática proviene principalmente del MARN y de la Dirección General del Observatorio de Amenazas y Recursos Naturales. También se utilizan boletines agrometeorológicos, perspectivas climáticas e información divulgada por medios de comunicación cuando estos citan informes oficiales que todavía no cuentan con una matriz pública descargable.
Metodología de tres capas
El modelo organiza el riesgo en tres dimensiones: exposición climática, sensibilidad productiva y vulnerabilidad social.
1. Exposición climática
Esta capa representa la probabilidad de que un territorio experimente déficit de lluvia, canícula prolongada, estrés hídrico o sequía meteorológica e incluye:
- Ubicación en el Corredor Seco y recurrencia histórica de periodos secos.
- Déficit de precipitación y días secos consecutivos.
- Humedad disponible en el suelo, temperatura y evapotranspiración.
- Perspectivas y boletines del MARN.
- Pertenencia a la zona oriental o paracentral, donde suelen concentrarse los episodios más intensos.
2. Sensibilidad productiva
Esta capa mide cuánto depende el territorio de actividades que pueden deteriorarse rápidamente cuando disminuyen las lluvias:
- Producción de granos básicos y agricultura sin riego.
- Autoconsumo y producción de patio.
- Empleo temporal agrícola, ganadería dependiente de pastos, pesca y acuicultura.
- Baja diversificación productiva.
Nota: Mientras se incorporan los resultados detallados del Censo Agropecuario y de Pesca 2025, el modelo utiliza indicadores territoriales aproximados.
3. Vulnerabilidad social
Esta dimensión identifica los hogares con menor capacidad para absorber una pérdida de cosecha, ingresos o acceso a agua:
- Ruralidad y acceso limitado a agua y saneamiento.
- Pobreza o indicadores indirectos de pobreza.
- Jefatura femenina y presencia de niñez, personas mayores o personas con discapacidad.
- Precariedad de la vivienda e inseguridad alimentaria previa.
- Baja diversificación de ingresos y dependencia del mercado para adquirir alimentos.
Cálculo del riesgo base
La propuesta asigna a cada dimensión un puntaje estandarizado y aplica la siguiente ponderación:
Riesgo base = 45% exposición climática + 35% sensibilidad productiva + 20% vulnerabilidad social.
Los resultados se clasifican inicialmente en tres categorías:
- Riesgo bajo: Puntaje inferior a 1.50.
- Riesgo medio: Puntaje entre 1.50 y 2.49.
- Riesgo alto: Puntaje igual o superior a 2.50.
Los días secos como variable detonadora
La innovación principal de la propuesta es incorporar los días secos consecutivos como detonador dinámico.
| Categoría | Días secos consecutivos | Ajuste propuesto |
|---|---|---|
| Normal | 0 a 4 días | Sin ajuste |
| Débil | 5 a 10 días | Incremento leve |
| Moderada | 11 a 15 días | Incremento medio |
| Fuerte | 16 días o más | Incremento alto |
No obstante, es indispensable diferenciar dos variables:
- Días secos activos: Racha vigente en la fecha de actualización.
- Máximo de días secos del evento: Mayor racha registrada antes de que las lluvias interrumpieran el episodio.
Situación al 14 de julio de 2026
El primer evento seco de la temporada se extendió del 23 de junio al 12 de julio de 2026. Las lluvias registradas durante el fin de semana interrumpieron la racha de días secos, por lo que el detonador activo se reinició a cero al momento de esta actualización.
Sin embargo, durante el evento:
- El 82 % de las estaciones de monitoreo alcanzó alguna categoría de sequía meteorológica.
- La estación de Jalponga, en La Paz, registró el máximo publicado, con 19 días secos consecutivos (sequía fuerte).
- Al 7 de julio, San Miguel Centro, La Unión Sur y Usulután Oeste registraban 15 días secos consecutivos (categoría moderada).
- Se reportó déficit extremo de humedad en sectores de San Vicente, Usulután, San Miguel, Morazán y La Unión.
Aunque el evento terminó, el riesgo estacional continúa. La perspectiva oficial del MARN prevé acumulados nacionales por debajo de los promedios climatológicos, lo que significa que podrían presentarse nuevos episodios secos durante la canícula.
Resultados preliminares
El escenario actual proyecta aproximadamente 1,633,935 personas en riesgo en los 44 municipios analizados. Cuando se aplican los máximos publicados de días secos, la proyección asciende a 1,691,989 personas (una diferencia de 58,054 personas adicionales).
En términos territoriales:
- El escenario actual identifica 21 municipios en riesgo alto.
- El escenario del máximo observado identifica 22 municipios en riesgo alto.
- San Miguel Centro pasa de riesgo medio a alto al incorporar los 15 días secos publicados.
- La Paz Centro, Usulután Oeste y La Unión Sur ya presentaban riesgo alto en el escenario base. El detonador aumenta su puntaje, aunque no modifica su categoría final.
Recomendaciones para la acción anticipatoria
Acciones inmediatas
- Validar pérdidas de cultivos, acceso a agua y reducción de ingresos en Jalponga y en los municipios con rachas publicadas.
- Mantener vigilancia sobre San Miguel Centro, La Unión Sur y Usulután Oeste.
- Actualizar el modelo cuando el MARN anuncie el inicio, intensificación o cierre de un nuevo evento seco.
- Evitar utilizar la racha máxima histórica como si todavía estuviera activa.
Acciones de corto plazo
- Establecer un mecanismo de intercambio de información por estación meteorológica.
- Definir acciones preacordadas por umbral (ej. evaluación rápida desde los 11 días secos).
- Integrar la humedad del suelo y el déficit de lluvia como variables complementarias.
- Realizar evaluaciones rápidas de seguridad alimentaria, agua y medios de vida.
Mejoras de mediano plazo
- Incorporar los tabulados municipales del Censo Agropecuario y de Pesca 2025.
- Sustituir los indicadores aproximados por variables censales de vulnerabilidad social detalladas del Censo 2024.
- Calibrar las tasas de población proyectada con evaluaciones reales de daños y necesidades.
- Crear un protocolo institucional que conecte los umbrales climáticos con decisiones y financiamiento anticipado.
Limitaciones
- No se dispone públicamente de una matriz completa que asigne los máximos de días secos a cada municipio.
- La observación de 19 días en Jalponga corresponde a una estación meteorológica, por lo que su aplicación al municipio entero debe tomarse como una aproximación.
- Las capas de sensibilidad productiva y vulnerabilidad social todavía utilizan indicadores aproximados que mejorarán con la incorporación de microdatos censales futuros.
- Las tasas utilizadas para proyectar población son supuestos de escenarios y no sustituyen una evaluación directa en campo.
Una herramienta para actuar antes
La acción anticipatoria requiere algo más que conocer el pronóstico. Es necesario traducir la información climática en decisiones territoriales: dónde monitorear, cuándo realizar una evaluación, qué hogares podrían necesitar apoyo y qué acciones deben prepararse antes de que la situación alcance un nivel crítico.
Desde Raíces de Cambio, consideramos que integrar información climática, censal y productiva puede fortalecer la preparación institucional y comunitaria. El siguiente paso es continuar mejorando el modelo, contrastarlo con información de campo y convertir sus umbrales en acciones concretas de protección de los hogares más vulnerables.
Documentos para descargar:
Descargar Reporte Actualizado de Riesgo El Niño al 14 de Julio 2026 (PDF)
Descargar Modelo de Riesgos El niño 2026 (Excel)
Fuentes principales:
• MARN/SNET: clasificación de la sequía meteorológica.
• MARN: perspectiva climática actualizada para mayo-agosto de 2026.
• MARN: canícula temprana y periodos secos durante 2026.
• BCR: Censo de Población y Vivienda 2024.